Piscina de combustible nuclear gastado

Centro de Almacenamiento de El Cabril,
España 

Almacenamiento de residuos nucleares

Almacenamiento de residuos nucleares

El almacenamiento de los residuos nucleares de baja y media actividad está basado en la interposición de barreras naturales y artificiales entre dichos residuos nucleares y el medio ambiente, de modo que estén perfectamente aislados durante el tiempo necesario hasta que su radioactividad decaiga a niveles inofensivos. 

El almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad es llevado a cabo en instalaciones preparadas para ello. La mayoría de los residuos son trapos de limpieza, filtros e impurezas de circuitos, resinas de intercambio iónico, piezas de instalaciones, etc., procedentes de las centrales nucleares. También se almacenan guantes, jeringuillas, envases, agujas, residuos biológicos, etc., generados en los hospitales e industrias con una radioactividad baja o media.

Instalaciones para el almacenamiento de residuos nucleares

Una instalación típica de este tipo está integrada por los siguientes edificios y estructuras:

  • Edificio de Acondicionamiento de Residuos de Baja y Media Actividad: donde se realizan las tareas de compactación, incineración, etc.
  • Estructuras de Almacenamiento de los RBMA: celdas alineadas en dos explanadas y en doble fila donde se colocarán los residuos debidamente acondicionadas.
  • Laboratorio de Verificación de la Calidad: donde se realizan los procesos de caracterización, ensayos de verificación y control de las características de los bultos radiactivos recibidos o acondicionados en la instalación, y se desarrollan actividades de investigación.
  • Edificios de Servicios y Control: constituidos por el Edificio de Recepción Transitoria, Servicios Técnicos, Seguridad Industrial, Servicios Generales, Taller de Mantenimiento, Edificio de Fabricación de los contenedores de hormigón y Administración.

Los residuos a almacenar llegan en bidones de 220 litros transportados por camiones habilitados para este tipo de transporte y son descargados en el Edificio de Recepción Transitoria previo al Edificio de Acondicionamiento. En este sitio, los bidones son identificados y clasificados en varias categorías. Posteriormente, son introducidos en los contenedores. En los contenedores, una vez colocada la tapa se inyecta mortero para inmovilizar su contenido.

Como último paso del proceso, estos contenedores de 24 toneladas de peso se sitúan dentro de las 28 celdas de almacenamiento de residuos nucleares. Cada celda de almacenamiento tiene una capacidad para 320 contenedores. Una vez llena cada celda, se cierra con una placa de hormigón que es posteriormente impermeabilizada.

Estas celdas de almacenamiento están dispuestas en dos plataformas de 12 y 16 unidades respectivamente. Una vez completadas, las celdas serán recubiertas con capas alternativas de materiales drenantes e impermeables que evitarán que posibles infiltraciones de agua de lluvia entren en contacto con los residuos nucleares, recuperando la topografía inicial.

La red de control de infiltraciones dispone de puntos de toma de muestras para la medida de la radioactividad. Esta red también dispone de un depósito de recogida de aguas. La función de este depósito es concentrar todas las tuberías de las celdas de almacenamiento de residuos nucleares para ser controladas y tratadas si se encontrase algún indicio de contaminación.

Para garantizar el mínimo impacto medioambiental, se existen programas de vigilancia radiológica ambiental. Estos programas consisten en la toma periódica de muestras y medidas de radioactividad en el aire, las aguas, las plantas y otros seres vivos del entorno, debiéndose mantener los valores medidos por debajo de los indicados por la reglamentación vigente.

Estrategias y sistemas internacionales de almacenamiento de residuos de baja y media actividad

Durante algunos años, el almacenamiento de residuos de baja actividad se realizaba mediante vertidos al mar, actualmente está totalmente prohibida en la mayoría de las legislaciones.

La solución válida en la actualidad para el almacenamiento de residuos nucleares es el almacenamiento definitivo en tierra firme, donde existen dos opciones:

  • El almacenamiento en superficie con barreras de ingeniería, como en El Cabril en España, con capacidad de 50.000 metros cúbicos o L´Aube en Francia, con capacidad de 1.000.000 metros cúbicos. La finalidad de este tipo de almacenamiento es impedir que el agua, superficial o subterránea entre en contacto con los bidones. Tanto durante la fase de almacenamiento como posteriormente es necesaria la vigilancia de la instalación.
  • El almacenamiento subterráneo a baja o media profundidad, como en el centro SFR de Suecia y las minas de Asse en Alemania. Se aprovechan minas o galerías subterráneas artificiales. Cuando la galería de almacenamiento está llena, los túneles de entrada se sellan con bentonita y cuando se completa todo el almacenamiento se sellan hasta la superficie para evitar la posibilidad de acceso. El almacenamiento sellado no necesita vigilancia alguna.
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Última revisión: 18 de diciembre de 2018