Menu

Piscina de combustible nuclear gastado

Centro de Almacenamiento de El Cabril,
España 

Transporte de residuos nucleares

Transporte de residuos nucleares

El transporte de las sustancias radiactivas generadas por las diferentes aplicaciones de la energía nuclear se realiza según las recomendaciones establecidas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), recogidas en la legislación vigente a través del Acuerdo Europeo de Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera.

El conjunto de medidas establecidas tiene el objetivo de minimizar la probabilidad de que ocurra un accidente nuclear. En caso que suceda algún accidente nuclear el objetivo es mitigar sus efectos, evitando la dispersión del material radiactivo y su posible asimilación por parte de personas que se encuentren cerca.

Durante el transporte de residuos nucleares se debe asegurar la contención del material radiactivo para evitar contaminar a las personas y al medio ambiente, controlando además el nivel de radiación externa y proporcionando señales de advertencia sobre el contenido del bulto.

De acuerdo con la situación geográfica de los productores de residuos y las características de los residuos a retirar, se elabora un programa en el que se establecen las fechas, horas y rutas de la retirada. Estos datos son comunicados con antelación suficiente a las autoridades pertinentes.

Para el transporte de residuos cuyo origen son las instalaciones nucleares, tales como centrales nucleares, se emplean vehículos articulados de 40 toneladas de Peso Máximo Autorizado. Para residuos procedentes de hospitales, laboratorios y centros de investigación, se emplean vehículos de menor tamaño.

Tipos de embalajes para el transporte de residuos nucleares

En función de su actividad, de su forma física, de su contenido radiactivo y del tipo de embalaje, se distinguen cinco tipos de bultos:

  • Bultos exceptuados: los bultos exceptuados son aquellos bultos que contienen cantidades de material radiactivo lo suficientemente pequeñas como para estar exentas de la mayoría de los requisitos de diseño y uso. Sin embargo, deben ir correctamente etiquetados para identificar su contenido radiactivo como en los otros tipos de bultos.
  • Bultos industriales: los bultos industriales se emplean para transportar materiales de baja radioactividad o contaminados superficialmente.
  • Bultos de tipo A: los bultos de tipo A están diseñados para transportar de forma segura cantidades relativamente pequeñas de materiales radioactivos y/o fuentes radioactivas poco intensas. En este tipo, se limitan las cantidades máximas de radionucleidos que pueden transportarse en dichos bultos, para que en caso de liberación de radionucleidos, los riesgos de contaminación o radiación externa sean bajos.
  • Bultos tipo B: los bultos de tipo B se emplean para transportar cantidades mayores de material radiactivo, como radioisótopos, combustible nuclear gastado, residuos vitrificados y materiales similares de alta actividad. Estos bultos están diseñados para resistir los efectos de accidentes nucleares graves.

Etiquetado para el transporte

En cuanto al etiquetado de los bultos, se distinguen tres categorías:

  • Categoría I-Blanca: para bultos en los que la intensidad máxima de la radiación en la superficie es de 0,005 milisieverts por hora (mSv/h).
  • Categoría II-Amarilla: para bultos en los que la intensidad máxima de la radiación en la superficie está comprendida entre 0,005 y 0,5 milisieverts por hora (mSv/h).
  • Categoría III-Amarilla: para aquellos en los que la intensidad máxima oscila entre 0,5 y 2 milisieverts por hora (mSv/h).
valoración: 3 - votos 1

Última revisión: 17 de diciembre de 2018